En España existen millones de inmuebles y es fundamental tanto para las Administraciones Públicas como para los particulares y las empresas poder identificarlos de forma individualizada, por eso existe la referencia catastral.

Se trata de un código alfanumérico de 20 caracteres asignado directamente por el Catastro y que permite identificar cada inmueble, diferenciándolo del resto de los que pueda haber en la misma localidad.

¿Cuál es la utilidad de la referencia catastral

Es especialmente importante a la hora de aportar seguridad jurídica a las transacciones de inmuebles, puesto que asegura a las partes que la finca transmitida es la que efectivamente se ha comprado.

También ayuda a agilizar los trámites. Si los interesados aportan la referencia catastral no tendrán que realizar la declaración de adquisición de la propiedad ante el Catastro, siempre y cuando la transmisión del inmueble se haya formalizado a través de escritura pública o se haya solicitado la inscripción de dicha transmisión en el Registro de la Propiedad.

La importancia del valor catastral

Como propietario de un inmueble es fundamental conocer el valor catastral del mismo, ya que esta cifra sirve de base imponible para el cálculo de impuestos como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (lo que conocemos como la Plusvalía) e incluso otros cánones municipales como la tasa de basuras o la de alcantarillado.

El valor adjudicado por el Catastro a un inmueble nunca puede ser superior al valor de mercado. Por eso, es importante comprobar que la valoración hecha por la Administración Pública es correcta. En caso de no serlo, el afectado podría acabar pagando más impuestos de los que debería.

La referencia catrastal en la compraventa de inmuebles

Si se va a poner un inmueble en venta es mejor que, antes de comenzar con los trámites, el propietario se asegure de que todos los datos son correctos.

Es recomendable pedir una nota simple en el Registro de la Propiedad para comprobar que los datos inscritos coincidan con los que figuran en las escrituras.

En materia de datos catastrales hay que asegurarse de que los datos de la finca sean correctos.Esto incluye aspectos como la superficie, la referencia catastral, el uso del inmueble o la valoración.

Lo habitual es que todo sea correcto, pero para evitar retrasos en el momento de la entrega del inmueble es mejor asegurarse antes de que todo vaya bien.

Estas comprobaciones también las puede realizar el comprador, pero interesan especialmente al vendedor, ya que si el valor catastral es superior al valor de mercado del inmueble (algo que ha ocurrido en muchos municipios tras la crisis), el vendedor puede acabar teniendo que pagar más en concepto de Plusvalía de lo que realmente le correspondería.

Hoy en día, gracias a la sede electrónica del Catastro, acceder a este tipo información es muy fácil, por lo que la comprobación de datos se vuelve mucho más sencilla. Es más, al ser datos de carácter público, cualquiera puede acceder a ellos.