Cuándo es obligatoria la tasación de mi vivienda

Cuándo es obligatoria una tasación de mi vivienda. La tasación de vivienda es un método que nos permite conocer cuál es el valor real de mercado de un inmueble en un momento determinado. De ahí que sea obligatoria en aquellos casos en los que el comprador de la casa necesita pedir un préstamo hipotecario.

Es la forma que tiene el banco de asegurarse de que el bien al que su cliente va a dedicar el dinero prestado, de verdad cuesta la cantidad que ha pedido prestada.

¿Cómo saber el valor de tasación de una vivienda?.Cuándo es obligatoria la tasación de mi vivienda

La tasación a efectos hipotecarios, la única que es realmente obligatoria, solo puede ser llevada a cabo por entidades que estén homologadas por el Banco de España.

Para conocer el valor de mercado de un inmueble el método más utilizado es el de comparación, en el que el tasador compara los precios de venta de inmuebles similares en la misma zona en los últimos meses y basándose en ello puede determinar el precio medio del metro cuadrado.

Cuando el método de comparación no es posible se suele recurrir al residual. Esto ocurre si no hay suficientes inmuebles con los que comparar como para poder obtener un precio medio. Lo que se hace en este caso es calcular el valor de la construcción una vez finalizada y restarle los gastos que ha habido que hacer para que el inmueble llegue a ese estado.

El último método utilizado es el de capitalización, en el que para calcular el precio se tienen en cuenta las rentas que sería capaz de generar la vivienda.

¿Cuál es la diferencia entre tasación de vivienda oficial y no oficial?

La finalidad de la tasación es indicar a todos los implicados en una compraventa de inmueble cuál es el precio de mercado actual del mismo. Sin embargo, una tasación no oficial no se puede utilizar para pedir un préstamo hipotecario, ya que la legislación no lo permite.

¿Quién paga la tasación de una vivienda?

El principal interesado en la tasación es el comprador, que es quien necesita acreditar ante el banco que la casa que quiere comprar y para la que está solicitando el préstamo de verdad vale el dinero que está pidiendo. Así que es el comprador quién tiene que pagarla.

No obstante, hay algunos bancos que ofrecen a sus clientes la tasación de forma gratuita si contratan con ellos el préstamo hipotecario.

Lo que no puede el banco es imponer al cliente que realice la tasación con una determinada entidad. Siempre debe ofrecerle varias opciones entre las que elegir. Incluso es posible que el cliente haga la tasación oficial por su cuenta con una entidad oficial pero que no suela colaborar con el banco al que está pidiendo el préstamo.

La tasación siempre es temporal

El precio de mercado puede variar mucho en muy poco tiempo, por lo que una tasación oficial no tienen un plazo de vida demasiado largo. Lo habitual es que caduque a los seis meses.

Si pasado ese tiempo no se ha cerrado la operación de préstamo hipotecario, habrá que hacer una nueva tasación. No obstante, esto no suele ser frecuente, lo normal es que una vez que se inician los trámites todo se resuelva en unas pocas semanas.